En el mundo de los negocios la perfección o el fracaso de las empresas grandes o pequeñas, depende en gran parte de la mentalidad que asuman sus directivos, Stephen Covey que ha trabajado durante más de 25 años con empresas de diferentes sectores económicos lo ha comprobado mediante sus estudios de liderazgo y gerencia.

Hay suficientes recursos en el mundo como para que todas las personas puedan ser abundantes y obtener sanamente los resultados que deseen para sus vidas, sin embargo, el factor que determina si cumplen lo que desean o no, o en cambio, si un proyecto sigue andando es por la mentalidad de abundancia o escasez que posea cada persona.

La riqueza no necesariamente implica ganar arrebatándole algo a los demás participantes/competidores del mercado, muchos empresarios, como Simplot y Nephi Grigg construyeron sus imperios creando un nuevo mercado en los sectores de alimentos congelados, provisión de patatas a las cadenas de McDonald’s y patentes que más adelante fueron vendidas a la famosa marca Heinz.

En la lucha y la ansiedad por ser los primeros y los mejores, muchas personas ven esa necesidad urgente y pierden gran parte del sentido de su misión en la vida o en las organizaciones y hacen cualquier jugada para proteger sus intereses, aunque eso implique perjudicar a los demás, este tipo de personas tienen una mentalidad de escasez y ni siquiera son capaces de alegrarse genuinamente por los éxitos que han obtenido los demás con trabajo duro e inteligente.

Aquellos que poseen una mentalidad de escasez, tienden a ver las relaciones entre las personas como una competencia de ganar perder, si los demás ganan ellos pierden y buscan ganar para que los otros no ganen, una vez más, no son capaces de celebrar los logros ajenos.

Quienes son personas abundantes, ven la vida desde otra perspectiva, ellos sí quieren que todos ganen, como escribimos más arriba, en el mundo hay suficientes recursos y oportunidades para que todos los que realmente estén dispuestos, cumplan sus proyectos.

Ya que describimos básicamente la principal diferencia entre las personas de abundancia y de escasez, entonces ¿qué hace a las personas más abundantes?

En esta ocasión queremos hablarte sobre 7 hábitos propuestos por John Covey que podrías adoptar para ser una persona más abundante y cambiar tu perspectiva por una más positiva y propositiva.

1) Vuelven a las fuentes correctas frecuentemente: Las personas más abundantes, beben constantemente de las fuentes de la seguridad interior y la autoconfianza, estos aspectos son muy comunes en este tipo de individuos y los hacen genuinamente ser más amables, de mente abierta, confiados, felices e inspirados cuando hay éxitos ajenos.

Volver a las fuentes correctas los hace evolucionar y desarrollarse mejor en su ambiente, se sienten cómodos, consiguen una guía para no perder sus objetivos de vista y mantienen su paz mental.

2)  Buscan la soledad y disfrutan de la naturaleza: Uno de los hábitos más comunes de las personas de abundancia es que dedican alguna parte de su tiempo exclusivamente a disfrutar de la soledad y encontrarse con sí mismos. Al contrario, las personas con una mentalidad de escasez se aburren fácilmente cuando están solas porque su vida es como un ciclo, la rutina los consume.

Cree el hábito de encontrar su momento a solas para reflexionar, leer, pensar, planificar y trabajar su paz mental, en serio, lo ayudará a mantenerse sereno ya enfrentar de mejor forma los momentos de crisis. El contacto con la naturaleza es nutritivo, trate de estar en contacto con ella, nos ayuda a estar más calmados, contemplativos y reflexivos.

3) Afilan la sierra con regularidad: Muchas veces, descuidamos nuestra formación y nuestros aspectos personales con la excusa de que ‘’no tenemos tiempo para esto’’ y decidimos dedicarnos puramente al trabajo.

Afilar la cierra es uno de los hábitos que debemos crear puesto que es mantenernos en forma, hacer ejercicio, leer profundamente y entender más, abrir la mente hacia nuevos horizontes por medio del conocimiento, cuando nos educamos – afilamos la sierra – nuestras oportunidades aumentan considerablemente, nos hacemos más independientes y vemos un mundo nuevo de oportunidades. Dependamos de nuestra capacidad de producir y no de lo que nos inducen los estereotipos y arquetipos sociales.

Cuando dejamos de afilar la sierra, nos volvemos más cerrados y nos estancamos en planes, maquinarias y sistemas que ya se encuentran obsoletos. Recuerde siempre que el mundo cambia y las organizaciones deben evolucionar y adaptarse para mantenerse en el tiempo, seguir generando beneficios económicos y sociales o sobrevivir al mundo.

4) Sirven a los demás de forma anónima: El servicio es el precio que hay que pagar por el privilegio que tenemos de vivir en este mundo y tener oportunidades. Las personas de abundancia quieren que otras personas también sean abundantes para hacer del mundo un lugar mejor.

Una persona abundante siente especial placer cuando ayuda a los demás de forma anónima, sin dejar de tomar en cuenta siempre que todo se debe hacer eficaz y eficientemente. Sí hay recompensa por hacer servicios desinteresados, seremos recompensados con nuestra seguridad interna y la satisfacción de empujar hacia la mejora continua.

5) Mantienen relaciones a largo plazo con las personas: Ya sea con una pareja, con amigos o familiares, las personas de abundancia suelen mantener relaciones a largo plazo, personas que los quieren y creen en ellos fielmente, pero que a su vez los retan y ayudan a superarse para mejorar cada día un poco más.

Muchas veces, son estas personas con quienes nos relacionamos íntimamente que impulsan esos cambios y mantienen la motivación para ser abundantes.

6) Se perdonan a sí mismos y perdonan a los demás: Los rencores y resentimientos son cosas de la escasez. Las personas de abundancia saben perdonar porque entienden que somos humanos y cometemos errores, nadie está exento de equivocarse mientras viva.

Las personas de abundancia no suelen devolverse al pasado repetidamente para sufrir los mismos latigazos de sus equivocaciones, eso también es cosa de la escasez, sin embargo no despiertan demasiada ansiedad por lo que pueda pasar mañana y se mantienen en el presente tratando de hacer las cosas de la mejor manera posible hoy.

Dentro de las actitudes de una persona abundante, se encuentra la sinceridad, se preocupan por el crecimiento de las personas en vez de luchar codiciosamente por una posición o estatus. Es importante recordar que no es lo mismo perdonar que ganarse el respeto de las demás personas y la codicia nos motiva hasta cierto punto, siempre tenemos que buscar mejoras, pero que el poder y lo que hemos logrado no nos lleve por delante.

7) Son personas que resuelven problemas: Las personas abundantes siempre son parte de la solución  y no del problema, aprenden a concentrarse en las necesidades y oportunidades de mejora de las personas en vez de luchar por una posición o repartir la culpa entre los demás.

Los demás ven a esa persona como propositiva, que siempre quiere buscar soluciones y no enfocarse en lo que está mal – prefieren buscar cómo solucionar una situación – y las respuestas que propone una persona de abundancia son totalmente sinceras y acordes a resolver el problema, es decir, sí se preocupan por los resultados colectivos. Realmente están comprometidos.

Las personas de abundancia están en constante crecimiento, siempre quieren mejorar y se comprometen fuertemente con las causas de los demás, se preocupan por resolver problemas y ven la vida con una perspectiva de oportunidades para todos.

Su mentalidad de abundancia proviene de la seguridad interior que poseen, no se dejan llevar por descalificaciones y culpas, se dejan llevar por querer mejorar constantemente y entender que todos, trabajando duro pueden alcanzar sus metas y saben alegrarse auténticamente por ello.

Quienes piensan en términos de escasez, siempre creen que no hay recursos suficientes y que los demás están constantemente tratando de arrebatárselos. Las personas de escasez suelen convertirse con frecuencia en personas tóxicas.

¿Eres abundante? ¿Necesitas cambiar o mejorar algunos aspectos de tu vida personal y profesional? Ya te hemos regalado 7 hábitos que puedes comenzar a poner en práctica desde hoy y dentro de poco obtendrás resultados increíbles.

Escrito por: Jorge Estaba

Referencias:

  • Liderazgo Centrado en principios, Stephen Covey, Editorial Paidós Empresa.