Bienvenidos de nuevo a otro artículo de Industriología, hoy aprenderemos básicamente a pensar como un economista…

Una de las ciencias más importantes en el mundo laboral y en nuestra vida cotidiana es la ciencia económica, un estudio empírico que se complementa con otras ciencias duras y sociales como la sociología, las matemáticas, la estadística, entre otras…

La economía, conceptualmente, es la ciencia que estudia y cuantifica los hechos sociales, pero con respecto a cómo el la sociedad maneja los recursos escasos, no solamente monetarios, cualquier recurso, por ejemplo: el tiempo.

Paul Samuelson define la economía como:

”Es el estudio de cómo los hombres y la sociedad escogen, seleccionan con o sin el uso del dinero, la utilización de recursos productivos escasos para producir bienes, en un período de tiempo dado y distribuirlos para ser consumidos por la sociedad”.

Esa definición, es en otras palabras la base de la economía, se traduce en cómo la sociedad distribuye y utiliza los recursos que son escasos. Si los recursos fueran inagotables, entonces la economía no tendría razón de ser.

Pensando como economista:

Pensar como economista no es algo fuera del planeta, todos podemos tomar pensar tomando en cuenta una relación costo beneficios y la escasez. Aunque los economistas lo lleven mucho más allá con fórmulas matemáticas y aproximaciones numéricas, con un poco de reflexión, nosotros podemos pensar como economistas.

¿Qué es la escasez?

Según la Real Academia de la Lengua Española, la escasez puede hacer referencia a las carencias, la pobreza o a la poca cantidad disponible de recursos de cualquier tipo.

Ahora bien, si pensamos como economistas basándonos en el concepto de la escasez, tengamos en cuenta que, como los recursos no son inagotables, entonces; ”una porción más del elemento A significa que tendremos que tomar una porción menos del elemento B”. Esta relación se puede explicar con el siguiente ejemplo:

Imagina que eres la persona más adinerada del mundo, tienes tanto dinero que no sabes en qué gastarlo, pero el mundo se acabará en tres días…

Aunque tienes mucho del recurso dinero (A) tu recurso tiempo (B) es muy escaso porque solamente puedes disfrutar de tres días antes que se acabe el mundo y en la cuenta bancaria tienes dinero que puedes utilizar durante muchos años, pero no tienes el tiempo suficiente para gastarlo. Es un error pensar que lo económico solamente tiene que ver con el dinero.

Ahora, un punto importante es que no todas las decisiones económicas están relacionadas exclusivamente con los recursos tiempo y dinero, hay también otros factores. Te lo explicaré con otro ejemplo:

Vas a un restaurante en el que toda la comida es gratis, puedes comer todo lo que quieras, pero realmente no podemos comer de todo lo que queramos al mismo tiempo, la realidad nos dice que solamente puedes comer lo que tu estómago pueda soportar. Si eliges tus alimentos económicamente pensarás que una porción más de arroz (recurso A) significa que tendrás menos espacio en tu estómago para una porción de puré de papas (recurso B), por lo que tendrás que tomar una decisión económica que no necesariamente está ligada al tiempo y al dinero.

Los ejemplos que hemos visto, a final de cuentas nos quieren decir que, pensando como economistas, todas las decisiones son basadas en la escasez de los recursos, si todo fuera ilimitado, entonces no tendría sentido pensar en decidir.

En el análisis de los economistas, se toma muy en cuenta la relación costos – beneficios para tomar una decisión, pues, en base a eso es que se decide, pero es importante destacar, que no solamente los recursos dinero y tiempo existen en la relación costos –  beneficios, hay muchos factores…

La principal pregunta que se hacen los economistas es ”¿Debo realizar esa actividad?”

Tomando en cuenta la relación entre costos y beneficios, los economistas parten de la siguiente premisa: Si los costes C(x) son menores a los beneficios B(x), entonces se decide por SI realizar la actividad, mientras que si C(x) es mayor a B(x), se decide por NO realizar la actividad, si las variables fueran iguales, entonces sería indiferente realizar la actividad o no. La relación entre costos y beneficios la podemos explicar con otro ejemplo:

Supongamos que estamos muy cómodos en el sillón viendo TV, pero se acaba nuestro programa favorito y comienza otro que no nos gusta tanto, pero el control remoto está dañado. Entonces nos debatimos entre dejar la comodidad del sillón para cambiar el canal del televisor o quedarnos cómodos y tener que soportar el programa que no nos gusta. La decisión final será basada en un análisis de costos y beneficios, pero, hasta qué punto estaríamos dispuestos a ceder?

Si estamos demasiado cómodos en el sillón como para levantarnos y caminar hacia la TV entonces C(x) será mayor a B(x) y vamos a preferir ver el programa que no nos gusta tanto antes que cambiar el canal porque estamos muy cómodos en el sofá.

Al contrario, si nos pagaran 10.000 dólares por levantarnos y cambiar el canal, de seguro lo haríamos sin pensarlo mucho porque B(x) será mayor a C(x), pero si nos pagaran 50 centavos por levantarnos y cambiar el canal, nos quedaríamos cómodos en el sofá.

Con este tipo de planteamientos los economistas pueden hacer predicciones que se aproximan más o menos a la realidad en referencia a cómo deciden las personas y en base a eso sacar suposiciones. Para este tipo de análisis, se busca cuantificar las variables de modo que se puedan medir eficientemente y aunque se haya criticado esta metodología para la toma de decisiones considerando que muchos comportamientos supuestos son ”demasiado irreales”, hasta ahora es una de las formas más efectivas para predecir cómo actuarán las personas en determinada situaciones.

En conclusión, no se necesita ser un experto matemático para pensar como economista, naturalmente lo hacemos, solamente que no lo profundizamos como tal sino hasta que conocemos la teoría. La toma de decisiones basada en los principios que comentamos en este artículo pueden cambiar nuestra forma de ver la vida. Sácale provecho!!!

Esperamos que la información te haya sido de utilidad, recuerda que pensar como economista puede influir mucho en la efectividad que puedan tener nuestras decisiones y que no todos los recursos son relativos al tiempo y al dinero, hay muchos factores que podemos tomar en cuenta.

Nuestra vida se basa en la toma de decisiones, así que es mejor decidir con cuidado y a tiempo, tampoco es recomendable pasar 2 horas pensando en si se va a tomar Pepsi o Coca-Cola

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¡El éxito es una mezcla de constancia y disciplina!

 

Escrito por: Jorge Estaba.